OBJETIVO

Que los Grupos Musicales Parroquiales adquieran los elementos Humanos, Litúrgicos y Técnicos que les faciliten el crecimiento personal y comunitario para que den testimonio de su fe y puedan ser auténticos animadores litúrgicos de las comunidades en las que ejercen su ministerio.

Para poder lograr un desarrollo integral de estos grupos, se fomenta su formación en tres áreas de trabajo:

I) Área Humana.

Ayuda a los jóvenes a conocerse a si mismos, descubrir el valor de su persona y hacer conciencia de los problemas sociales (grupales y comunitarios). Favorece la comunicación entre los jóvenes y la integración entre los miembros del grupo y la del grupo en su comunidad.

II) Área Espiritual-Litúrgica.

Ayuda a que los jóvenes conozcan y amen más a Cristo y a la Iglesia, y su vida sea verdaderamente cristiana. Su ministerio no puede ser auténtico si no hay coherencia entre la fe y la vida diaria. Para que su aportación esté cada vez más a la altura de lo que pide su servicio a Dios y a la comunidad, y así puedan ellos mismos celebrar y vivir su fe, y ayudar a los demás a que la celebren y la vivan.

III) Área Técnica.

Dota a los integrantes de los grupos de los recursos técnicos musicales esenciales para llevar a cabo su ministerio de una forma mas profesional y digna, ofreciendo a Dios lo mejor de ellos mismos a través de sus voces y la ejecución de sus instrumentos.